domingo, 2 de octubre de 2011

MELANCOLÍA...

Ayer cerré los ojos para poder pensar en mí un momento y la imagen de tu rostro irrumpió de nuevo en mi mente. ¿Qué debía hacer?
Una vez allí no pude evitar recordar todos esos momentos a tu lado y que aun no había querido eliminar. Lamentablemente se cebo de mí un sentimiento de tristeza.
Intenté hacerlo desaparecer pero era más fuerte el recuerdo de tu presencia que mis ganas de olvidar. Tras aceptar mi derrota, opté por seguir hallando motivos por los cuales nuestro romance se convirtió en una farsa, pronto vino a mí ''el fantasma del pasado'' y me hizo ver la solución a la duda que me había asaltado…
Pese a que ya recordaba que la culpa fue la poca decencia que tu demostraste tener, dentro de mi quise volver a saber de tu existencia y me paralizó pensar lo mal que acabó todo y entonces, presentí que tú ya no querrías tener nada que ver conmigo...
Para ese momento ya no pude abrir más los ojos y obtuve la ultima lección de mi vida: no dejes escapar el tiempo, porque el segundo que pasa ya no es tuyo sino que le pertenece al pasado, y no dejes marchar a las personas que realmente consiguieron hacerte feliz, porque siempre volverán involuntariamente a ti, y para ese momento te gustará tenerlas cerca...

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