jueves, 20 de octubre de 2011

TE PROMETO...

No te prometo felicidad continua, no te prometo que sepa responder a todo, no te prometo saber defenderte todo lo que mereces, no te prometo poder colmarte de regalos, no te prometo una vida juntos, no te prometo poner el mundo a tus pies, no te prometo que nunca mas lloraras, no te prometo cambiar, no te prometo el cielo, la luna, ni las estrellas, no te prometo riquezas, no te prometo títulos, no te prometo que todo sean alegrías, no te prometo una mansión, no te prometo que nunca mas vayas a tener miedo...

Porque no puedo prometer ser perfecto:

Lo único que te prometo es que te voy a querer como nunca lo he hecho, te voy a regalar cada día de mi vida, cada hora, cada segundo que necesites, ahí estaré, te voy a ofrecer miles de besos, de caricias, de abrazos, de llantos, de alegrías, de penas, de sonrisas, de peleas, de momentos inolvidables…

Momentos de amor.

lunes, 17 de octubre de 2011

SUEÑO...

Y de repente sueño ser la persona más querida del mundo, solo por un instante pienso que nada puede arrebatarte de mí, por un segundo me siento protegido, que nada ni nadie conseguirá dañarme, porque abro los ojos y te veo ahí, a mi lado… Bajo los parpados tranquilo, mientras, dejo escapar una lagrima que lo expresa todo, entonces vienes y me besas, dándome un cálido abrazo. 

Pero luego despierto y veo la cruda realidad, ni tú estas aquí, ni yo soy feliz, ni me estas besando, ni me siento tranquilo, ni me estas abrazando, ni soy el más querido, aunque algo si es cierto, estoy llorando, por ti, recordando todos esos momentos y pensando, que ya solo por conocerte, debo estar feliz.

domingo, 2 de octubre de 2011

MELANCOLÍA...

Ayer cerré los ojos para poder pensar en mí un momento y la imagen de tu rostro irrumpió de nuevo en mi mente. ¿Qué debía hacer?
Una vez allí no pude evitar recordar todos esos momentos a tu lado y que aun no había querido eliminar. Lamentablemente se cebo de mí un sentimiento de tristeza.
Intenté hacerlo desaparecer pero era más fuerte el recuerdo de tu presencia que mis ganas de olvidar. Tras aceptar mi derrota, opté por seguir hallando motivos por los cuales nuestro romance se convirtió en una farsa, pronto vino a mí ''el fantasma del pasado'' y me hizo ver la solución a la duda que me había asaltado…
Pese a que ya recordaba que la culpa fue la poca decencia que tu demostraste tener, dentro de mi quise volver a saber de tu existencia y me paralizó pensar lo mal que acabó todo y entonces, presentí que tú ya no querrías tener nada que ver conmigo...
Para ese momento ya no pude abrir más los ojos y obtuve la ultima lección de mi vida: no dejes escapar el tiempo, porque el segundo que pasa ya no es tuyo sino que le pertenece al pasado, y no dejes marchar a las personas que realmente consiguieron hacerte feliz, porque siempre volverán involuntariamente a ti, y para ese momento te gustará tenerlas cerca...